En muchos procedimientos penales, las conversaciones de WhatsApp son una pieza clave. Sin embargo, no basta con enseñar una captura de pantalla. La defensa puede impugnar fácilmente esos mensajes alegando manipulación, falta de autenticidad o conversaciones incompletas.
Para que tengan mayor fuerza como prueba, es importante:
• Aportar la conversación completa y no mensajes aislados.
• Poder identificar correctamente a la otra persona.
• Mantener el dispositivo original cuando sea posible.
• Evitar modificaciones, recortes o ediciones.
• En determinados casos, acompañarlo de un informe pericial informático
• Garantizar la cadena de custodia y autenticidad de los mensajes.
Un simple pantallazo no siempre es suficiente. Cada caso requiere una estrategia distinta para que esa prueba pueda ser válida y eficaz ante el juzgado.
En derecho penal, la forma en la que se obtiene y presenta una prueba puede ser tan importante como su contenido.
Si tienes un procedimiento penal y necesitas valorar si unos mensajes pueden utilizarse como prueba, consulta con Brandi Abogados antes de aportarlos.